Quilmes tendrá su primera Peña Cervecera en la Sede Social


La Peña “Chicha” Velázquez, junto a la Subcomisión de Mujeres, el Departamento de Cultura y la Secretaría de Socios del Quilmes Atlético Club, organizará una noche especial para toda la familia cervecera.


El encuentro se llevará a cabo el sábado 10 de octubre desde las 20, en la Sede Social del QAC, ubicada en Guido 450, y contará con música, folclore, shows en vivo, comida y bebidas.

La propuesta busca generar un espacio de encuentro para socios, hinchas y familias del Cervecero, en lo que será la primera edición de la Peña.

Las entradas anticipadas tienen un valor de $15.000 e incluyen una consumición. Además, quienes asistan podrán reservar con anticipación combos de comida y bebida para disfrutar de la jornada sin necesidad de realizar filas.

Desde la organización invitaron a toda la comunidad quilmeña a participar y compartir una noche distinta en la casa del Cervecero.


Por Facundo Inda. 

A 13 años, el recuerdo de Martín sigue presente

Hay historias que el paso del tiempo no consigue borrar. Hace 13 años, Quilmes recibió una de esas noticias que nadie dentro de un club quisiera escuchar: Martín Recalt, futbolista de las divisiones inferiores, había perdido la vida en un accidente en La Plata.






Martín tenía apenas 16 años. Era jugador de la Séptima División y, además, formaba parte de la pensión juvenil del Cervecero. Como tantos chicos que llegan al club con una pelota bajo el brazo y el sueño de algún día vestir la camiseta en Primera, transitaba su adolescencia entre entrenamientos, compañeros, viajes y la ilusión de crecer dentro del fútbol.

Pero aquella ilusión quedó interrumpida demasiado pronto.

Este 22 de septiembre se cumplen 13 años de su partida. Trece años en los que cambiaron muchas cosas, pasaron generaciones de jugadores, entrenadores y dirigentes, pero en los que el recuerdo de Martín permaneció ligado a la historia de las inferiores de Quilmes.

Porque detrás del futbolista había un chico, una familia, amigos y compañeros que compartían con él una parte de sus días. Y quizás ahí esté la manera más justa de recordarlo: no solamente como aquel joven futbolista de Quilmes cuya vida terminó de manera trágica, sino como Martín, un chico de 16 años que tenía sueños, amigos y una vida por delante.

El fútbol muchas veces habla de nombres, estadísticas, goles y carreras. Pero también está hecho de historias como la de Martín, que recuerdan que detrás de cada camiseta hay una persona y detrás de cada jugador, una vida.

Trece años después, el tiempo pasó. La tristeza no necesariamente desaparece, pero el recuerdo permanece.

Y en Quilmes, donde alguna vez Martín soñó con llegar, su nombre sigue siendo parte de esa memoria que el club conserva.


Por Facundo Inda.