A 13 años, el recuerdo de Martín sigue presente

Hay historias que el paso del tiempo no consigue borrar. Hace 13 años, Quilmes recibió una de esas noticias que nadie dentro de un club quisiera escuchar: Martín Recalt, futbolista de las divisiones inferiores, había perdido la vida en un accidente en La Plata.






Martín tenía apenas 16 años. Era jugador de la Séptima División y, además, formaba parte de la pensión juvenil del Cervecero. Como tantos chicos que llegan al club con una pelota bajo el brazo y el sueño de algún día vestir la camiseta en Primera, transitaba su adolescencia entre entrenamientos, compañeros, viajes y la ilusión de crecer dentro del fútbol.

Pero aquella ilusión quedó interrumpida demasiado pronto.

Este 22 de septiembre se cumplen 13 años de su partida. Trece años en los que cambiaron muchas cosas, pasaron generaciones de jugadores, entrenadores y dirigentes, pero en los que el recuerdo de Martín permaneció ligado a la historia de las inferiores de Quilmes.

Porque detrás del futbolista había un chico, una familia, amigos y compañeros que compartían con él una parte de sus días. Y quizás ahí esté la manera más justa de recordarlo: no solamente como aquel joven futbolista de Quilmes cuya vida terminó de manera trágica, sino como Martín, un chico de 16 años que tenía sueños, amigos y una vida por delante.

El fútbol muchas veces habla de nombres, estadísticas, goles y carreras. Pero también está hecho de historias como la de Martín, que recuerdan que detrás de cada camiseta hay una persona y detrás de cada jugador, una vida.

Trece años después, el tiempo pasó. La tristeza no necesariamente desaparece, pero el recuerdo permanece.

Y en Quilmes, donde alguna vez Martín soñó con llegar, su nombre sigue siendo parte de esa memoria que el club conserva.


Por Facundo Inda.

ESCRITO DE UN HINCHA A ADRIÁN GIAMPIETRI, NUESTRO ÚLTIMO 10

El “Máquina” fue tan importante para la vida de los cerveceros que hasta el día de hoy se lo sigue recordando. Por suerte, todavía lo tenemos trabajando dentro del club y los quilmeños no lo dejarán de reconocer. 



El hincha no olvida a quien lo dejó en lo alto. Por eso mismo, en uno de los grupos cerveceros, Walter Acosta, fanático del Decano, le escribió estas palabras al 10:

"CRACK
Llego a la cervecería de pendejo con los bolsillos vacíos y se va igual pero con el amor de cada hincha, con el corazón que le explota xq sabe que hizo todo y sigue haciendo todo lo que puede. Un señor jugador nacido y criado en el semillero aunque siempre lo juzgaron pero como todo crack, como al Diego, como al Indio, como a Corbata lo mataron criticandolo por su vida fuera de una cancha, ojalá algún día tenga el merecido reconocimiento (que ni siquiera en su partido despedida tuvo) del hincha de Quilmes, por suerte muchos lo supimos valorar, disfrutar y hoy nos hace felíz tenerlo en el club, contento y con el corazón lleno de afecto y agradecimiento. Es el último ídolo que tenemos, saldrá otro del club??? No lo sabemos pero tenemos la oportunidad de decirle gracias máquina por tanto".


Por Facundo Inda.