Sin luz

Quilmes empató 0 por 0 frente a Güemes, por la fecha 32 de la Primera Nacional, en el Estadio Centenario. Un primer tiempo que fue aceptable pero sin lastimar, el Cervecero todavía no está salvado del descenso y ya no tiene posibilidad de meterse en el reducido.

Foto prensa Güemes

Sin lugar a dudas, lo mejor del partido fue la gente. Lunes 21 horas un equipo que no invita y asi y todo el Centenario se colmó de camisetas azules y blancas, como si el contexto no importara. Además, a los pocos minutos del inicio, el estadio se quedó sin luz y los cerveceros protagonizaron un increíble show de linternas.


En el inicio del partido, el equipo conducido por Alfredo Grelak no estaba a la altura de la gente y ya mostraba falencias en lo defensivo. Tras un remate dentro del área por parte del visitante, Esteban Glellel hacía sus primeras apariciones.


Sin embargo, el Cervecero reaccionó rápido y a los 5 minutos generó la más clara del partido. Luego de una disputa de Oscar Belinetz con los centrales de Güemes, Agustín Bindella sacó un zurdazo que despejó el arquero y le quedó el rebote a Federico Pérez, el cual erró el gol en frente del arco.


Dos minutos después, se cortó la luz por segunda vez en el estadio  (ya que se había cortado en el calentamiento) y el juego se reanudó a los 20 minutos.


En su reanudación, Quilmes generó muy poco y no estuvo eficaz en cada uno de sus ataques. Ya con los hinchas quilmeños mostrando presión, los de Grelak intentaron profundizar más y asegurar al máximo sus jugadas, pero no fue la mejor decisión. Otra clara del partido se generó tras una buena proyección y un mejor centro de Bindella que por poco no conecta con Juan Ignacio Capano.


Pero ante algunos errores, Quilmes se contagió del mal rendimiento y poco a poco fue empeorando su juego y volvió a ser el mismo de todo el campeonato. Gabriel Aranda comenzó a tener complicaciones en la salida desde abajo y los visitantes presionaban sin parar. A falta de dos minutos para que finalice el primer tiempo, en un centro pasado por los delanteros de Güemes, apareció solo Gerez por el segundo palo y la tapa excelente Glellel, el cual tuvo un gran partido.

 

La gente se impacientó y el Estadio Centenario se convirtió en un infierno para los 11 jugadores que vestían la blanquita.


El segundo tiempo fue muy pobre en general, pero más todavía para el Cervecero. La más clara que tuvo Quilmes en la segunda parte comenzó con un gran pase de Ramiro Martínez para Capano, el cual llevó la pelota hasta el fondo, tiró un buscapié para Belinetz y este definió de taco, pero la sacaron en la línea.


Güemes inquieto con disparos desde afuera, cabezazos, remates a quemarropas, ataques de todo tipo que fueron atajados por Glellel, el cual volvió a ser el mismo arquero del año pasado. 


Grelak intentó meter mano con variantes pero no cambiaron el destino del partido, aunque Gabriel Vázquez y Thiago Marghetich tuvieron buenas apariciones. 


Y llegó el final del partido, con los jugadores ingresando a los vestuarios bajo una lluvia de silbidos tras su pobre actuación. Con este resultado, Quilmes quedó décimo segundo con 37 puntos, a 5 puntos de la zona de descenso y con dos encuentros por jugarse.

Mañana será una nueva historia frente a San Martín de Tucumán en La Ciudadela...será con final feliz.


Por Facundo Inda.